¿Es usted uno de esos aleluyas o locos? Muchos cristianos evangélicos son categorizados como aleluyas o locos por la forma en que adoran a Dios y viven en este mundo. Muchas veces son acusados de fanáticos, ridículos, y otros nombres que no mencionaré.
Los cristianos no deben sentirse avergonzados cuando reciben este tipo de persecución. Debemos darle gracias a Dios, porque no solamente hemos sido llamados a disfrutar de las bendiciones de Cristo, sino a ser partícipes de Sus sufrimientos. "Si sufrimos, también reinaremos con él; si le nagáremos, Él también nos negará" (2 Timoteo 2.12). Cada vez que nos sucedan cosas desagradables, debemos regocijarnos, pues, la Palabra de Dios se está cumpliendo en nuestras vidas.
El apóstol Pablo, en un tiempo persiguió a esos llamados locos. Pero cuando él vino a los pies de Jesucristo pudo comprender que esta locura no era otra cosa sino el poder de Dios. Por esta misma razón él escribió: "Porque no me avergüenzo del evangelio, porque es poder de Dios para salvación a todo el que cree..." (Romanos 1.16). No tenemos de qué avergonzarnos si nuestros pecados han sido perdonados y lavados en la sangre del Cordero---podemos andar con la frente en alto y en victoria.
El que no conoce a Cristo piensa que somos locos. El que vive perdido en sus pecados no puede entender las cosas espirituales (1 Corintios 2.14), porque para él son locuras. Nosotros, que hemos sido transformados por el poder de Jesucristo, podemos decir sin temor alguno que esto es ¡el poder de Dios! En un tiempo andábamos muertos en nustros delitos y pecados, pero hoy vivimos para la gloria de nuestro Dios. Los que se pierden llaman esto locura. Amigo, ¿eres loco? |