![]() |
| - |
| - |
| - |
| Con mucho amor y convicción espiritual he escrito este tema y quisiera saber cómo te ha beneficiado. Me puedes escribir por medio del correo electrónico, o a la dirección postal de este Ministerio: Publicaciones Josë Vierã, PO Box 64231, Souderton PA 18964 USA. |
| «¡No piensen por mí: Yo puedo pensar por mí mismo!» ©®2005 Josë Vierã Publications ALL rights reserved. TODOS los derechos reservados. PO Box 64231, Souderton PA 18964 USA |
| | Inicio | Principio del Artículo | Otros Artículos | Publicaciones | ¿Quién es Josë? | Contacto | |
| Palabras de Vida | Otros Artículos | Publicaciones | ¿Quién es Josë? | Contacto | |
| ¡No piensen por mí: “Yo puedo pensar por mí mismo” por José M. Viera — «No piensen por mí: ¡Yo puedo pensar por mí mismo!» Dios me dio una mente para que yo la usara. No necesito que otros piensen por mí. Fui creado libre, con la capacidad de escoger entre el bien y la maldad. No necesito que otros definan mi individualidad, ni mi espiritualidad. Soy el ser que Dios creó, y quiero vivir de esa manera.... — |
| • • - - - - - • • |
| No piensen por mí: Yo puedo pensar por mí mismo - Publicaciones Josë Vierã |
| — No hablen por mí porque no saben lo que hay en mi corazón. Dios me dio una boca para hablar; puedo expresar mis propios pensamientos, no lo hagan por mí. Tengo ideas, pensamientos y opiniones. No tienen que ser semejante a las tuyas, para que tengan valor; no tengo que pensar de la manera que piensas, para estar bien. Soy el que soy, la persona que Dios creó. No tengo que ser una copia tuya ni tu duplicado. Soy único en la creación, también lo eres tú: por lo tanto, respetemos nuestra individualidad y seamos originales, porque así nos creó Dios. — — Me regocijo en saber que Dios me creó único y especial. Puso mucha atención a los detalles de mi vida. Me dio dones y talentos, y me revistió con una gracia única. No tengo que ser como los demás para ser aceptado por Él. Creo en Dios, mi Salvador y Señor, no porque me lo han demandado o exigido. Creo en Él porque con Él estoy completo, salvo y seguro. Sin Él nada soy, pero con Él sé quién soy. La religión no tiene poder para cambiarme ni mucho menos para pensar por mí. Mi vida es el resultado o producto del amor de Dios; y la forma en que me conduzco es una expresión de mi amor y gratitud hacia Él. Nadie puede decirme que soy salvo o espiritual; nadie puede tildarme o mancharme con sus palabras. Dios sabe qué y quién soy, y eso me es suficiente. Nadie tiene que pensar por mí; nadie tiene el derecho de vivir su vida a través de mí. Mi relación espiritual y mi diario caminar con Cristo es asunto mío y de nadie más.» — Mis palabras a simple vista pudieran ser clasificadas como arrogantes o desafiantes, pero no lo son. Ellas expresan mi libertad en Cristo. He llegado a comprender que Cristo es mi todo. Aunque necesito el calor, el amor y la comprensión de mis hermanos en la fe; no estoy perdido sin esas cosas. Voy a la iglesia (o, templo) NO para encontrar mi lugar en Cristo SINO porque ya lo tengo. NO necesito la aprobación del hombre para sentirme completo o feliz; mi aprobación y testimonio vienen del Santo Espíritu de Dios, que da testimonio a mi corazón de quién soy. Tengo al Espíritu de Dios, mi Guía y mi Maestro por excelencia, que me enseña todas las cosas. Él ha puesto en mi camino a muchas personas, que de una forma u otra, me enseñan, me instruyen, y me ayudan en mi caminar con Cristo. Pero aún así, ellos no piensan por mí, porque yo puedo pensar por mí mismo. En otras palabras, ellos son los instrumentos de Dios para ayudarme en mi vida espiritual y NO para controlar mi vida espiritual. ¡Hay una gran diferencia entre las dos! Le doy gracias Dios por las personas que han llegado a mi vida. Muchos me han ayudado a crecer, me han dado palabras de aliento, y han orado en gran manera por mí. He recibido enormes beneficios espirituales por la influencia positiva que esas personas han tenido sobre mí. ¡Es una tremenda bendición tener en nuestra vida a personas así! También han habido otras personas en mi vida, incluyendo a líderes religiosos, que simplemente han pensado que pueden manipularme y controlarme. Muchos de ellos han llegado a comprender que ya no pueden pensar por mí: no tienen ningún poder sobre mi vida. Otros todavía no lo entienden, y por supuesto, yo no puedo pensar por ellos. Esto es algo que ellos mismos tendrán que aceptar, tarde o temprano. Comparto estas palabras contigo para que seas bendecido. Dios te ha dado una mente y un corazón para pensar. No dejes que otros lo hagan por ti. Para que tu “religión” tenga valor y significado, tienes que primero entender y comprender lo que haces o crees. Muchas veces “hacemos algo” o “dejamos de hacer algo” simplemente porque eso es lo que esperan de nosotros. Sin embargo, no entendemos ni apreciamos lo que estamos haciendo o dejando de hacer. Mi vida cristiana tiene que tener un significado personal para mí, y no necesariamente para otros. Hay personas que siempre quieren controlarnos, y utilizan un sinnúmero de tácticas para ejercer su influencia sobre nosotros. Ellos quieren pensar por nosotros, quieren hablar por nosotros y quieren decidir por nosotros. Es como si quisieran vivir su vida en nosotros y por nosotros. Si permitimos esto, nunca seremos felices en esta vida; y nuestra libertad en Cristo nunca será manifestada en su plenitud. Tenemos que entender que en nuestra vida personal con Cristo no hay lugar para tres personas: ¡solamente Dios y nosotros! |