«CUMPLIMIENTO DE LAS PROFECÍAS MESIÁNICAS»
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Cumplimiento De Las Profecías Mesiánicas
Publicado anteriormente en cuatro partes
Artículo completo en una sola página

Por José M Viera

Cuando leemos la Biblia y vemos cómo Jesús cumplió todas las profecías
mesiánicas, podemos estar más que seguros que Él es el Mesías prometido.
Esto nos da gran confianza y seguridad en quien hemos creído. A continuación
presento una “breve lista” de las profecías mesiánicas más sobresalientes.


Profecía 1:
El Mesías nacería en Belén:

“Pero tú, Belén Efrata, pequeña para estar entre las familias de Judá, de ti me
saldrá el que será Señor en Israel; y sus salidas son desde el principio, desde
los días de la eternidad”. Miqueas 5.2 (Reina Valera 1960)

Cumplimiento:
“Cuando Jesús nació en Belén de Judea en días del rey Herodes, vinieron del
oriente unos magos, diciendo: ¿Dónde está el rey de los judíos, que ha
nacido? Porque su estrella hemos visto en el oriente, y venimos a adorarle.
Oyendo esto, el rey Herodes se turbó, y toda Jerusalén con él. Y convocados
todos los principales sacerdotes, y los escribas del pueblo, les preguntó dónde
había de nacer el Cristo. Ellos dijeron: En Belén de Judea; porque así está
escrito por el profeta: Y tú, Belén, de la tierra de Judá, no eres la más
pequeña entre los príncipes de Judá; porque de ti saldrá un guiador, que
apacentará a mi pueblo Israel”. Mateo 2.1-6 (Reina Valera 1960)


Profecía 2:
El Mesías nacería de una virgen:

“Por tanto, el Señor mismo os dará señal: He aquí que la virgen concebirá, y
dará a luz un hijo, y llamará su nombre Emanuel”. Isaías 7.14 (Reina Valera
1960)

Cumplimiento:
“El nacimiento de Jesucristo fue así: Estando desposada María su madre con
José, antes que se juntasen, se halló que había concebido del Espíritu Santo”.
Mateo 1.18 (Reina Valera 1960)


Profecía 3:
El Mesías entraría triunfante en Jerusalén:

“Alégrate mucho, hija de Sión; da voces de júbilo, hija de Jerusalén; he aquí
tu rey vendrá a ti, justo y salvador, humilde, y cabalgando sobre un asno,
sobre un pollino hijo de asna”. Zacarías 9.9 (Reina Valera 1960)

Cumplimiento:
“Cuando se acercaron a Jerusalén, y vinieron a Betfagé, al monte de los
Olivos, Jesús envió dos discípulos, diciéndoles: Id a la aldea que está enfrente
de vosotros, y luego hallaréis una asna atada, y un pollino con ella; desatadla,
y traédmelos. Y si alguien os dijere algo, decid: El Señor los necesita; y luego
los enviará. Todo esto aconteció para que se cumpliese lo dicho por el profeta,
cuando dijo: Decid a la hija de Sión: He aquí, tu Rey viene a ti, manso, y
sentado sobre una asna, sobre un pollino, hijo de animal de carga... Y la
multitud que era muy numerosa, tendía sus mantos en el camino; y otros
cortaban ramas de los árboles, y las tendían en el camino. Y la gente...
aclamaba, diciendo: ¡Hosanna al Hijo de David! ¡Bendito el que viene en el
nombre del Señor! ¡Hosanna en las alturas!” Mateo 21.1-9 (Reina Valera 1960)


Profecía 4:
El Mesías recibiría el rechazo de su propia gente:

“¿Quién ha creído nuestro anuncio? ¿y sobre quién se ha manifestado el brazo
de Jehová? Despreciado y desechado entre los hombres, varón de dolores,
experimentado en quebranto; y como que escondimos de él el rostro, fue
menospreciado, y no lo estimamos”.  Isaías 53.1,3 (Reina Valera 1960)

Cumplimiento:
“Pero a pesar de que había hecho tantas señales delante de ellos, no creían en
él; para que se cumpliese la palabra del profeta Isaías, que dijo: Señor,
¿quién ha creído a nuestro anuncio? ¿Y a quién se ha revelado el brazo del
Señor?” Juan 12.37-38 (Reina Valera 1960)


Profecía 5:
Uno de sus seguidores traicionaría al Mesías:

“Aun el hombre de mi paz, en quien yo confiaba, el que de mi pan comía, alzó
contra mí el calcañar”.  Salmos 41.9 (Reina Valera 1960)

Cumplimiento:
“Entonces uno de los doce, que se llamaba Judas Iscariote, fue a los
principales sacerdotes, y les dijo: ¿Qué me queréis dar, y yo os lo entregaré?
Y ellos le asignaron treinta piezas de plata. Y desde entonces buscaba la
oportunidad para entregarle”. Mateo 26.14-16 (Reina Valera 1960)


Profecía 6:
El Mesías guardaría silencio ante sus acusadores:

“Angustiado él, y afligido, no abrió su boca; como cordero fue llevado al
matadero; y como oveja delante de sus trasquiladores, enmudeció, y no abrió
su boca”. Isaías 53.7 (Reina Valera 1960)

Cumplimiento:
“Y los principales sacerdotes le acusaban mucho. Otra vez le preguntó Pilato,
diciendo: ¿Nada respondes? Mira de cuántas cosas te acusan. Mas Jesús ni aún
con eso respondió; de modo que Pilato se maravillaba”. Marcos 15.3-5 (Reina
Valera 1960)


Profecía 7:
El Mesías sería golpeado y escupido por sus enemigos:

“Ofrecí mis espaldas para que me azotaran y dejé que me arrancaran la
barba. No retiré la cara de los que me insultaban y escupían”. Isaías 50.6
(Biblia Dios Habla Hoy)

Cumplimiento:
“Entonces le escupieron en el rostro, y le dieron de puñetazos, y otros le
abofeteaban”. Mateo 26.67 (Reina Valera 1960)

“Y escupiéndole, tomaban la caña y le golpeaban en la cabeza”. Mateo 27.30
(Reina Valera 1960)


Profecía 8:
Se burlarían del Mesías y lo insultarían:

“Todos los que me ven me escarnecen; estiran la boca, menean la cabeza,
diciendo: Se encomendó a Jehová; líbrele él; sálvele, puesto que en él se
complacía”. Salmo 22.7-8 (Reina Valera 1960)

“Los que me ven, se burlan de mí; me hacen muecas, mueven la cabeza y
dicen: Este confiaba en el Señor; pues que el Señor lo libre. Ya que tanto lo
quiere, que lo salve”. Salmos 22.7-8 (Biblia Dios Habla Hoy)

Cumplimiento:
“Entonces Herodes con sus soldados le menospreció y escarneció, vistiéndole
de una ropa espléndida... Y el pueblo estaba mirando; y aun los gobernantes
se burlaban de él, diciendo: A otros salvó; sálvese a sí mismo; si éste es el
Cristo, el escogido de Dios”. Lucas 23.11,35 (Reina Valera 1960)


Profecía 9:
Crucificarían al Mesías:

“Mi fuerza se escurrió como agua y tengo todos los huesos descoyuntados. El
corazón se me derrite como cera... (LBD). Porque me veo cercado de una
multitud de rabiosos perros: me tiene sitiado una turba de malignos. Han
taladrado mis manos y mis pies. (Biblia Torres Amat). Yo cuento todos mis
huesos, y ellos me observan con satisfacción maligna” (Biblia Kadosh) Salmos
22.14,16-17 (en varias versiones)

Cumplimiento:
“Y estando en agonía, oraba más intensamente; y era su sudor como grandes
gotas de sangre que caían hasta la tierra”. Lucas 22.44 (Reina Valera 1960)

“Después de haberle escarnecido, le quitaron el manto, le pusieron sus
vestidos, y le llevaron para crucificarle”. Mateo 27.31 (Reina Valera 1960)

“Y el pueblo estaba mirando; y aun los gobernantes se burlaban de él,
diciendo: A otros salvó; sálvese a sí mismo, si éste es el Cristo, el escogido de
Dios”. Lucas 23.35 (Reina Valera 1960)


Profecía 10:
El Mesías moriría como un sacrificio por nuestros pecados:

“Más él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el
castigo de nuestra paz fue sobre él... Todos nosotros nos descarriamos como
ovejas, cada cual se apartó por su camino; más Jehová cargó en él el pecado
de todos nosotros... Por tanto, yo le daré parte con los grandes... por cuanto
derramó su vida hasta la muerte... habiendo él llevado el pecado de muchos,
y orado por los transgresores”. Isaías 53.5,6,12 (Reina Valera 1960)

Cumplimiento:
“El siguiente día vio Juan a Jesús que venía a él, y dijo: He aquí el Cordero de
Dios, que quita el pecado del mundo”. Juan 1.29 (Reina Valera 1960)

“Entonces Caifás, uno de ellos, sumo sacerdote aquel año, les dijo: Vosotros
no sabéis nada; ni pensáis que nos conviene que un hombre muera por todo el
pueblo, y no que toda la nación perezca. Esto no lo dijo por sí mismo, sino que
como era el sumo sacerdote aquel año, profetizó que Jesús había de morir por
la nación; y no solamente por la nación, sino también para congregar en uno
a los hijos de Dios que estaban dispersos”. Juan 11.49-52 (Reina Valera 1960)

“Porque primeramente os he enseñado lo que asimismo recibí: Que Cristo
murió por nuestros pecados, conforme a las Escrituras”. 1 Corintios 15.3
(Reina Valera 1960)


Profecía 11:
El Mesías resucitaría:

“Porque no dejarás mi alma en el Seol, ni permitirás que tu santo vea
corrupción”. Salmos 16.10 (Reina Valera 1960)

“Porque tú no dejarás mi alma entre los muertos ni permitirás que tu santo se
pudra en la tumba”. Salmos 16.10 (Biblia Nueva Traducción Viviente)

Vea también:
“Pero a mí Dios me rescatará, y me sacará de las garras de la muerte”.
Salmos 49.15 (Biblia Latinoamericana 1995)

Cumplimiento:
“Mas el ángel, respondiendo dijo a las mujeres: No temáis vosotras; porque
yo sé que buscáis a Jesús, el que fue crucificado. No está aquí, pues ha
resucitado, como dijo. Venid, ved el lugar donde fue puesto el Señor”. Mateo
28.5,6 (Reina Valera 1960)

“Fue sepultado y resucitó al tercer día, de acuerdo con la Escritura”. 1
Corintios 15.4 (Biblia el Pueblo de Dios).



Apreciado Lector:
Estas son solamente algunas de las muchísimas profecías mesiánicas que se
cumplieron en Jesucristo. No hay lugar a dudas—¡que Él es el Mesías
prometido! Jesús es el Salvador eterno. Su vida, ministerio y muerte en la
cruz, y Su gloriosa resurrección son las evidencias más claras que confirman
que Él es el Mesías.

Creemos en Jesús con todo el corazón y sabemos que no estamos perdiendo
el tiempo. Su vida, muerte y resurrección han impactado no sólo la historia de
la raza humana, sino a nuestras vidas también.

Si todavía no conoces a Jesucristo como el Señor y Salvador de tu vida, hoy
tienes la maravillosa oportunidad delante de ti. No dejes para mañana esta
decisión. Decídete hoy por Cristo Jesús: ¡Tu vida cambiará completamente!